viernes, 3 de junio de 2016

Énouement

Es raro mirar atrás y pensar en cómo eran las cosas hace algún tiempo. Qué te preocupaba, que sueños tenías, a qué le tenías miedo... Es raro el deseo de poder secar tus propias lágrimas ahora que sabes que aquello por lo que llorabas hace 5 años no valía la pena en absoluto. Es, en cierta forma, frustrante el no poder volver en el tiempo y decirte a ti mismo que las cosas van a mejorar y mucho. Recordar quién solías ser, qué cosas hacías, y con quiénes; saber cuánto has cambiado, qué personas siguen ahí y cuales no. Entender cosas que antes no cobraban sentido sin importar por dónde las miraras. Cuando ahora está tan claro todo. La retrospectiva es importante. Pero más importante aún es el no arrepentirse de nada. Aceptar cada error y cada decepción, pues estos también te han guiado hacia este momento, hacia el lugar en el que estás ahora. Y si crees que aún no estás donde quisieras estar, ten paciencia. Vas a seguir avanzando, vas a llegar de a pocos al lugar correcto. Y cuando estés ahí, no podrás creer todo el camino que recorriste. Puedes sentirte atascado a veces, estancado o encerrado. Pero, aún en estos momentos, no dejes de trazarte metas, de soñar, de crear. Hay días en que te sientes pequeño y desconectado de los demás, poco influyente. Como un extra hasta en tu propia historia. Si te escribes una carta a tu yo de hace algunos años, te darás cuenta de cuánto cambian las cosas realmente. La clave está aquí: el día en que decidas protagonizar tu propia historia, será el día en que otros comiencen a decirte lo importante que es tu personaje en la suya. Es cuestión de seguir avanzando por el bosque, eventualmente vas a dar con un claro. Y ahí podrás decir "ojalá yo de hace 5 años pudiera verme ahora." Énouement.

No hay comentarios:

Publicar un comentario