No es cuando buscas el momento en que puedes decir "ayer no pensé en él todo el día".
No es cuando ya puedes decir "ayer no pensé en él todo el día".
No es cuando pasa eso. Cuando pasa eso es cuando te dices que ya fue, pero en realidad no fue.
Es cuando estás manejando un jueves en la tarde con la cabeza en otra y, de pronto te das cuenta que has perdido la cuenta desde la última vez que buscaste el momento en que puedes decir "ayer no pensé en él todo el día". Cuando ya no tienes idea cuándo dejaste de fijarte.
Pensar en alguien es natural y pasa todo el tiempo. Pensamos en personas sin ningún motivo aparente. Cuando el pensamiento es casual y ligero como el viento, poco importante y poco influyente, cuando no llama la atención, ahí es cuando ya fue. Y se siente increíble.
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