En la sociedad en que vivimos se mide todo. Todo el tiempo. Peso, altura, edad, plata, nota... Hace un tiempo vi un polo con la inscripción "If you can't count it, it doesn't exist" (Si no es contable no existe). Me resulta indignante porque se califica a las personas en función ¿de qué? De cosas que no importan, que no hacen de nadie una mejor o peor persona. Pero hoy, voy a referirme específicamente a la imagen corporal.
Nadie tiene derecho a descalificar a alguien porque no cumple los estándares de belleza impuestos por la sociedad de hoy. La irrelevancia de aquellos paradigmas se pone en evidencia cuando nos damos cuenta de cuánto cambia la idea de la persona bella con el paso del tiempo. Si con los cambios en la sociedad, cambian las ideas de belleza, entonces alguna relación habrá. Ninguna persona tiene por qué cambiarse a sí misma para adaptarse a lo que le piden otros. Los seres humanos vienen de todas las tallas y colores, ¿acaso hay algo más bello que la existencia de esa diversidad? Por eso no me gustan los números. ¿Saben qué cosas no son números? Amor, amistad, familia, paz, amor propio, felicidad, pequeños momentos especiales. Hay un millón de maneras de apreciar a una persona y ninguna hace necesario distorsionar la imagen corporal que tenemos hasta el punto en que hay personas que dejan de comer por ello.
Y, ahora, necesito decir algo muy importante. Actores, actrices, cantantes, modelos, atletas. Usuarios de redes sociales, youtubers, bloggers. Tenemos una gran responsabilidad. Cuando nos expresamos de manera tan pública, unos en entrevistas otros en posts como este, tengamos cuidado. Esta semana me he encontrado con una significativa cantidad de posts que no hacen nada bueno por la autoestima de nadie. No califiquen a otros por cuánto comen, no los etiqueten por cosas tan irrelevantes. No hablen como si el mundo girara en torno a una dieta. No es así. No sean tan descuidados como para caer en los estereotipos, como para hacerle creer a alguien que es cualquier cosa menos hermosa, tal cual es. Y no hagan chistes, por favor. No es una broma. A algunos les toma años aprender a amarse a sí mismos, no lo hagan más difícil. Como personas de internet, ya sea que nos leen 5 pares de ojos o 5 mil, no podemos publicar sin conciencia. ¿No es acaso retorcido que Disney haga chistes sobre anorexia? ¿O que ronden por Internet frases que tratan a las personas como algo material, que las agravian, que las menosprecian por cuestiones puramente físicas? Hace un tiempo leí esto en Tumblr: Es muy triste el hecho que vivimos en una sociedad en la que odiar tu cuerpo es más socialmente aceptable que amarlo. Tenemos que dejar de hacerle propaganda a un estándar inalcanzable y peligroso, dejar de permitir que niños crezcan sabiendo que deben encajar en un molde. Es falso. Es totalmente falso, no lo olviden. Tengan conciencia de que no pueden saber quién leerá lo que escriben, pueden hacerle mucho daño a alguien. Estoy segura de que nadie tiene esa intención, pero con lo común que es, a veces ni nos damos cuenta. Sólo pido prudencia. Seamos un buen ejemplo, uno saludable para todos. Tenemos que promocionar el amor propio.
Para acabar quiero resaltar que hay muchísimas cosas que hacen a una persona hermosa... La gente se enamora de personas por la forma en que sus ojos destellan cuando hablan de sus pasiones, la manera en que bailan espontáneamente como si nadie mirara, de su espíritu aventurero, de la forma en que son expertos en un tema particular y poco útil pero que les encanta, de la forma en que huelen o de cómo juguetean con sus pulseras cuando están nerviosas, de cómo se ríen a carcajadas, de que te abren la puerta del carro, de que pueden ser adorablemente tercas o de que siempre cuentan chistes pésimos. Hay tantas cosas... Y nosotros estamos preocupados por el número que marca la balanza... Verdaderamente suena ridículo, ¿no? Ya dijimos que estas mentalidades cambian en cada generación. Nos toca a nosotros darnos cuenta que no tenemos que encajar en un molde de galletas, nos toca luchar contra el estereotipo. Nos toca ser la generación que notó que había un cambio que hacer, que se arremangó, e hizo ese cambio. Eres hermos@, que nadie te diga lo contrario.
Termino con una frase de la icónica película "El Diario de la Princesa" (Mentira, es de Eleanor Roosevelt. Pero también salió en la película)
"Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu permiso."
<3 <3 <3
-Q
Foto: One Tree Hill





