lunes, 30 de mayo de 2016

La discoteca de Barranco, la fila, las chatas, la retrospectiva, Lola y Carolina

Sábado. 22:50. Afuera de una discoteca de Barranco. Domingo 1:45. Todavía afuera de una discoteca de Barranco (en serio!!!) Pero todos ya sabemos como es en las discotecas, y entonces, en tooodo ese tiempo que estuvimos afuera y tratando de entrar, fui pensando en este post.
Es increíble como las personas a nuestro alrededor influyen tanto en cómo nos comportamos. No me refiero a giros de 180 grados que, más bien podrían ser hipócritas. Sino al hecho que las distintas personas en nuestras vidas, y su conducta, generan diferentes reacciones en nosotros. Lola fue lo más tímida, callada e introvertida que uno podría imaginarse durante toda su vida escolar. Algunas veces es simplemente la personalidad. Y eso está perfectamente bien. Pero otras, uno está rodeado de un ambiente que quizás no se ajusta a quien uno quisiera ser. Este es el caso de Lola, y no se dio cuenta hasta que cambió de círculo. Sus pasatiempos y personalidad diferían mucho de los de la gente que conocía. Y no se sentía suficientemente cómoda como para dejarse llevar. Pasó gran parte de su vida creyendo que el rol que ya tenía es el que debía quedar y el que mejor la identificaba. Se dio cuenta de lo equivocada que estaba cuando empezó la universidad. Estaba rodeada de gente nueva y, de pronto, boom, reía a carcajadas y hacía reír, iba de fiesta en fiesta, hablaba con todo el mundo. Había encontrado su espacio. No dejaba de querer a los del cole, simplemente no se logro hallar en la vida escolar. A Carolina le pasó algo parecido. Llevaba años con Diego y se moría por él. Se sentía querida a su lado. Inesperadamente, Diego cortó la relación y dejó a Carolina con el corazón hecho añicos. Se sintió pésimo por mucho tiempo. Sola. Perdida sin él. Pero pasó el tiempo y las heridas sanaron. Y cuando se dio cuenta del valor que existía en estar sola por primera vez en mucho tiempo, se dio cuenta de muchas cosas. Una de ellas es que estudiaba la carrera equivocada, derecho no era lo suyo. Y estaba harta de la rutina. Lo que siempre quiso fue estudiar artes y viajar. Caro no recordaba en qué momento había dejado a esa meta perderse en el horizonte. Cuando se dio cuenta, había pasado años con alguien que la estaba reteniendo de ser su verdadero yo.
¿Fuerte, no?
Por eso es importante tener confianza en que las personas correctas son las que se quedan en nuestras vidas, uno no puede y no debe forzar las cosas. Todos tienen un rol, a veces es más pequeño, otras más grande. Pero no nos damos cuenta hasta que el tiempo nos da retrospectiva. Hay que mantener la mente abierta a cosas nuevas. Cerrar la mente es como cerrar los ojos, y son lindas cosas las que podríamos dejar pasar por querer jugar a la gallinita ciega...
Al final entramos a la discoteca y valió la pena hacer la cola. Pero sobre esto también quiero dejarles un tip: sí, claro que los tacos estilizan. Pero antes de ponerte esos zapatos nuevos que te hacen 10cm más alta, acuérdate que seguro vas a estar parada por dos horas y media. Entonces, tal vez sea mejor ir con chatas. ¿Si me refiero a zapatos o a ron? Dejo abierto a interpretación.



No hay comentarios:

Publicar un comentario